Después de 25 años del que se podría considerar el peor desastre nuclear de la historia, en la planta nuclear de Chernóbil y la extensa área contaminada con altos niveles de radioactividad, hoy es un destino turístico poco conocido, pero en auge.

No es algo común recorrer una zona despoblada que cuenta en su abandono la tragedia, la vida y la historia de quienes allí habitaron cuando aún existía la Unión Soviética. Un lugar en donde los animales han vuelto, y la naturaleza, pese a las circunstancias, sigue acobijándolos y recibiendo.
- La zona muerta, como se le conoce ahora a esta área de 32km cuadrados, no podrá ser habitada hasta dentro de unos 600 años, sin embargo si puede ser visitada, con las medidas correspondientes, debido a que aún hay niveles de radioactividad.
- Se pueden visitar zonas como el sarcófago que cubre
el Reactor 4, las ciudades abandonadas, y un cementerio de miles de vehículos militares que quedaron tan contaminados con la radiación que hoy en día sólo se pueden observar de lejos.
- En el caso de Pripiat, la localidad más cercana a la central nuclear de Chernóbil, que en sus tiempos fue un modelo de ciudad de la clase media soviética y que hoy es un lugar fantasmal, es uno de los principales centros turísticos del área, de la misma forma que el Reactor 4 de la planta nuclear, protagonista de la tragedia y el sarcófago que encierra la actividad radioactiva.
- En 1986, en Pripiat vivían 48.000 personas, entre trabajadores y familiares, que tuvieron que abandonarla un día y medio después del accidente. Hoy en día este lugar, debido al apuro con la que la abandonaron sus habitantes hay fotografías, ropa, mobiliario, fotografías que hacen parte de lo que se podría denominar el museo de los restos de una tragedia nuclear.