Ecuador es uno de los países a nivel mundial con gran afluencia de turistas con ganas tener un encuentro con naturaleza. El Ecoturismo aquí es una de las actividades principales pues es uno de los sectores que genera mayores ingresos al país.

Como en cualquier lugar de América Latina, las comunidades andinas y demás pueblos han conservado a lo largo de años su ambiente natural, desarrollando una armonía entre humanos y naturaleza. Una buena forma de explotar su cultura sin dañar el ecosistema.
Una de las muestras claras de todo esto es la gran experiencia que el turista puede tener visitando la Laguna de Mojanda, ubicada a 75 kilómetros de la capital Quito y a 17 kilómetros al sur de la ciudad de Otavalo. Este bello recinto antiguamente parte de un volcán que estuvo activo hace 200 mil años aproximadamente y está conformado por tres lagunas pequeñas: Huamicocha, Caricocha y Fuya-Fuya.
El encuentro natural comienza cuando el turista ve que en toda la extensión del lugar (2,15 de norte a sur y 2,75 km de este a oeste) habita una gran variedad de fauna como la perdiz de páramo, mirlos, torcazas, pava de monte, conejo de páramo, cóndor. lobo de páramo, puma, entre otros, y fauna como pajonal, totora, chocho de monte, puya fichana, licopodio, chuquiragua, entre otras más.
Asimismo, quien quisiera seguir apreciando el lugar, el cerro Fuya-Fuya (el pico más alto del lugar) ofrece una vista más que mágica de todo el horizonte. Finalmente, en la ciudad de Otavalo se pueden descansar, pasear y adquirí recuerdos principalmente textiles, como muestra de que se estuvo en uno de los lugares más privilegiados del mundo.