Cuando uno piensa en Jerusalén inmediatamente vienen a le mente la idea de un pueblo antiguo que vivió hace más de 2000 años sumida en un profundo fervor religioso. Tantas veces hemos escuchado de la Ciudad Santa de Jerusalén como objetivo de rescate de los caballeros cruzados. Siempre hay leyendas alrededor de esta ciudad que a pesar de los años continúa siendo un punto de atracción para los turistas por la cantidad de historia y tradiciones que se guardan entre sus murallas.

Ahora después de tantos años nos sorprende con una ciudad recorrida por laberinticos pasajes subterráneos donde uno puede revivir la experiencia de gente que vivió hace cientos de años. Los recorridos turísticos que generalmente nos guían por la tradicional ciudad exterior están ampliando sus servicios permitiéndonos recorrer las entrañas de la ciudad por medio de una serie de pasadizos y escaleras que nos conducen a través de túneles que al parecer fueron usados por los judíos quienes pelearon contra las tropas romanas.
Estos túneles que fueron construidos por los gobernantes y rebeldes tienen una extensión de varios kilómetros de los cuales solo 3 kilómetros están abiertos al público para la visitas.

Aunque este nuevo atractivo turístico resulta muy beneficioso también ha generado algunos problemas políticos, ya que al ser túneles que fueron utilizados por los judíos, los políticos israelitas se basan en ello para reclamar su derecho sobre toda la ciudad de Jerusalén donde actualmente conviven judíos, cristianos y musulmanes.
Mientras las disputas no han alcanzo mayor relevancia las visitas a la ciudad subterránea de Jerusalén siguen aumentando y ya han sumado más de 1 millón en el 2010.