Es común que durante un viaje se den ciertas situaciones que afectan a los turistas. Las estafas a los turistas son comunes en cualquier parte del globo; por lo que es conveniente tomar algunas precauciones para evitar ser víctimas de personas inescrupulosas.

- Taxis: es mejor tomarlos en lugares autorizados y no permitir ningún cambio de ruta. Para evitar cualquier impase es recomendable informarse sobre los costos y trayectos antes de viajar.
- Las agencias de turismo: hay que evitar contratar los servicios que se ofrecen en la calle y recurrir a la oficina de una agencia autorizada. De esta manera no evitaremos pagar por un servicio que puede no ser cubierto o en el que nos recarguen sobrecostos no pactados.
- Reventa callejera: nunca debemos comprar un producto del cual desconocemos el precio y menos si este es ofrecido en la calle. Es recomendable informarse sobre los costos en las agencias turísticas o en Internet para no caer en pagos excesivos.
- Hotel y alojamiento: infórmese bien de los servicios que cubre el hotel antes viajar. Confirme los datos ofrecidos con personas que hayan tomado el servicio y no se contente con la información de los catálogos.
Otro punto común son los comerciantes extorsivos: cuando un comerciante poco amable nos insiste en que debemos comprar su producto y no estamos seguros de que la compra sea beneficiosa es mejor decir gracias y salir del establecimiento.
Irnos de vacaciones o viajar a algún lugar siempre trae riesgos; pero eso no debe frenar nuestros ímpetus de salir. Además, en cada país, hay instituciones que protegen al turista y en caso de tener algún problema de este tipo deberíamos acudir a ellas por ayuda.