Paris conocida como la Ciudad de Luz es una de los lugares más bellos del mundo por su historia, sus museos y sus diversos paisajes que brindan a la ciudad todos los encantos por los cuales miles de turistas viajan a conocerla. Pero Paris nos tiene aún algunos secretos reservados como su cocina. Por eso hemos querido ofrecer otra alternativa, una ruta culinaria que encantará al paladar:

Que mejor forma de empezar nuestro paseo que de una manera dulce, en la pastelería de Gérard Mulot, cerca del Jardín de Luxemburgo y con sus toldos blancos, no es difícil de encontrar. Aquí podrás deleitar al paladar con la variedad de pasteles de frutas o improvisar un picnic en Saint Germain.
Buscas relajarte entonces debes ir a La Cagnotte de Belleville, ubicada en la 13 Rue Jean – Baptiste Dumay, un lugar con todo el encanto de un bar de barrio parisino, donde puedes disfrutar tranquilamente de un café o panaché (cerveza con limón) acompañados de buena música.
Y como el queso también tiene su lugar en Paris sigamos con Fromagerie Trotté, situado en la 97 Rue St Antoine. Es una pequeña tienda donde se vende una exclusiva selección de quesos artesanales, cuya especialidad es el queso de cabra. Es el punto de encuentro de los amantes del queso que vienen desde lejos para adquirirlo.
Y si buscas un restaurante donde cenar la Benoit, con casi un ciclo de antigüedad, sus clásicos mosaicos en el suelo y la barra de latón, es el lugar ideal. Su cocina exquisita en la cual los platos a la carta y postres tradicionales de gran calidad hechizan al visitante y hacen que sea difícil encontrar otro lugar de tan estupenda cocina.