Una polémica ley antiinmigratoria que busca la verificación del estatus migratorio de quienes sean arrestados por presuntos crímenes o busquen beneficios públicos, podría no sólo aumentar los controles, sino perjudicar la economía del lugar, especialmente en el turismo.

La propuesta inspirada en la Ley de Arizona establecida desde abril del año pasado, ha generado protesta en las afueras del legislativo que tuvo que postergar la sesión. Según un informe presentado por la Fundación de la Cámara de Florida, de aprobarse esa ley se perderían alrededor de $737.000 millones de dólares al año.
De acuerdo con las estadísticas presentadas en el informe la agricultura, la construcción y el turismo, son las ramas que más mueven la economía del estado y en la que trabajan en su mayoría inmigrantes. Consultados por la BBC, alcaldes de la región aseguraron que además de lo anterior el turismo se vería afectado por los inmigrantes que visitan el estado, disminuyendo en un gran porcentaje al sentir el clima de rechazo al extranjero.
La consultora financiera Perryman Group aseguró que, si todos los extranjeros indocumentados fueran deportados, el estado de la Florida perdería ingresos por $43.000 millones de dólares y más de 262.000 puestos de trabajo.
Ojalá que Florida replantee el proyecto y no permita ser otra Arizona como dicen los protestantes, porque no afecta solo a la economía de un estado, o de los grandes empresarios, sino a cientos de familias que viven como inmigrantes, pero que también son trabajadores y sobre todo personas.