Viajar es emocionante; pero cuando debemos de pasar muchas horas en el avión o en un ómnibus se vuelve incómodo. Por eso es preferible dormir en estos intervalos para llegar con energía y listos para la aventura. Sin embargo hay algunas personas que tienen problemas para conciliar el sueño, así que aquí le dejamos algunos trucos que podrían ser de utilidad.

- La ubicación es importante: si decides viajar en avión elige los asientos que se encuentren en las salidas de emergencia, ya que son más espaciosos. En el caso del ómnibus los asientos que están adelante o los que están detrás de la escalera en los que tienen dos pisos.
- Un asiento cómodo: es preferible que escojas el asiento que da para la ventanilla, así tienes la posibilidad de apoyar la almohada contra la pared y evitaras ser molestado cuando tu compañero del costado necesite salir. Evita los últimos asientos porque son poco espaciosos.
- El molesto ruido: puedes adquirir unos tapones para los oídos o agenciarte de un mp3 donde escuches música suave a un volumen bajo.
- Los accesorios no deben faltar: si es necesario usa unos antifaces (algunas aerolíneas te los facilitan) o una almohadilla ergonómica que te ayuda a mejorar tu calidad de sueño.
- Olvídate de la cafeína: no tomes bebidas que contengan cafeína o alcohol, porque te impedirán dormir. Tampoco bebas líquidos en abundancia ya que tendrás que ir al baño seguido. Opta por un te relajante.
- La ropa ayuda: que se cómoda, nada apretado que dificulte la circulación ni demasiado abrigada que ocasione que te sofoques.
- No dormir antes del viaje: trata de dormir tarde en la noche o despertarte muy temprano. Reserva el sueño para las horas de viaje.